Maqueta del Castillo de Balboa

Castillo de Balboa

Desde pequeño he sentido fascinación por los castillos (y no por las catedrales, que curioso). El castillo de Balboa en particular me atraía de forma especial. Estas ruinas se encuentran emplazadas dentro del término municipal de Balboa, un bonito pueblo leonés del que proviene una parte muy importante de mi familia.

De pequeño soñaba con reconstruirlo para devolverle el esplendor que, imaginaba, tuvo en el pasado. Como a estas altura de mi vida sé que eso no pasará nunca, me he tomado la libertad de recrear el aspecto que debió lucir en su momento de gloria. Para ello he usado las herramientas que tenía a mano: piezas del EXIN Castillos e imaginación.

Como esto no es un estudio histórico y de reconstrucción exhaustivo, he tomado numerosas licencias para imaginar como debió ser la fortaleza en el pasado. Si lees esto y cuentas con fuentes fiables sobre el pasado del castillo, no dudes en ponerte en contacto conmigo para que pueda rectificar cualquier inexactitud.

Orígenes del castillo

Vista del castillo desde Balboa

Históricamente, y acorde a la poca información que he encontrado [1][2], el castillo se comenzó a construir en el siglo XII y se terminó en el siglo XIII. Por aquel entonces, el terreno peninsular se encontraba sumido en la lucha de poder de diferentes reinos cristianos (como los de Castilla, Aragón, León o Asturias) y taifas musulmanes (como los de Toledo y Badajoz) resultantes de la fragmentación del califato de Córdoba.

Hacia finales del siglo XII la zona en la que se encuentra enclavado el castillo era dominada desde hacía un siglo por el reino de León, por lo tanto su construcción debió estar motivada para el control de la zona frente a posibles revueltas. Como hacía tiempo que aquel área se encontraba lejos de la influencia de los núcleos musulmanes, dudo que fuese un fortín dedicado a la guerra activa.

Esta era la distribución de la Península Ibérica en el año 1080 (Siglo XI)

Con total seguridad puedo descartar la función del castillo para albergar algún noble de rango menor. Balboa se encuentra geográficamente muy cerca de poblaciones que en la época de edificación del castillo debían contar con una mayor intensidad comercial que la propia Balboa. Ningún noble se aislaría en el centro de un valle poco transitado si deseaba potenciar su carrera política.

Levantar un castillo requería una gran cantidad de esfuerzo y recursos. Por ello era común levantar las fortificaciones sobre otras previas. La zona del Bierzo había sido dominada hasta el año 700 por el Imperio Romano. Seguramente bajo el castillo se encuentran los cimientos de un fuerte levantado por los romanos y que a su vez se levantó sobre un castro íbero o celta.

Con el paso de los años el castillo cayó en desuso, sus propietarios obviaron las necesarias tareas de mantenimiento, e inevitablemente los muros y las torres comenzaron a caer. Como la piedra es un recurso de construcción preciado y esencial, toda piedra que se desprendía de la fortaleza terminó siendo “reciclada” para la construcción de casas y hórreos en Balboa y sus alrededores.

Arquitectura y maqueta

Supongamos entonces que el castillo, o fortaleza, fue levantado con fines defensivos. En tal caso debería contar con diferentes facilidades para desempeñar su función bélica:

  • Unos barracones: Para defender el sitio se necesitan soldados y a estos hay que meterlos a dormir en alguna parte.
  • La cocina: Porque digo yo que habría que dar de comer a sus inquilinos.
  • Los establos: Si bien no toda la tropa disponía de caballos, si serían necesario para el despacho de mensajes o para el oficial al cargo.
  • Una capilla: No olvidemos la fuerte imposición religiosa en aquellos tiempo. Aunque la villa en la que se encontrase dispusiera de iglesia, la fortaleza debía contar con una capilla, por pequeña que fuese.
  • Torres y zonas de vigilancia: Zonas desde las cuales vigilar el valle y detectar la entrada y salida de cualquier grupo de personas, ya fuesen amigos o enemigos.
  • Torre del homenaje: Lugar principal de la fortaleza.

Estos son los elementos que creo básicos para toda fortaleza. Para su reconstrucción, he tenido en cuenta los diferentes elementos que aún quedan en pie.

La Torre del Homenaje

Vista de la torre del homenaje y muro Este desde el patio del castillo

Lugar de residencia del oficial a cargo de la fortaleza, Las ruina actual deja ver diferentes ventanas o “puertas estrechas” para poder dominar visualmente los cuatro puntos cardinales. En mi reconstrucción he procurado mantener la posición de dichas ventanas, aunque me he tomado licencias estéticas.

En la actualidad se puede comprobar que la parte trasera de la torre del homenaje cuenta con un anexo añadido con posterioridad (siento que no se aprecie en ninguna foto). Estas ruinas presentan una altura menor que el resto de la muralla pero por razones decorativas yo he añadido altura.

Muro Este

Las ruinas del muro norte presentan diferentes arcos y un estrecho sendero (los arcos se pueden ver en la foto que encabeza esta página). Es fácil pensar que en su momento aquel sendero era un camino de piedra para facilitar las labores de vigilancia y que comunicaba la torre del homenaje con una de las torres de vigilancia que custodiaban la entrada

Entre este muro y la torre del homenaje he decidido poner las cocinas y el acceso a los barracones. Como anexo decorativo, un pequeño pozo para abastecer de agua a sus habitantes.

Muro Oeste

Este muro es visible desde el pueblo y aún conserva una gran altura. Al igual que el muro Este, comienza en la torre del homenaje y termina en las ruinas de lo que parece una torre circular de escolta. Entre ambos muros, y frente a la torre, se supone que se encontraba la puerta de acceso. Las ruinas actuales no presentan vestigios de sus dimensiones o distribución, así que he tenido que tirar de imaginación para reconstruirlo.

Junto a este muro, y a falta de otro posible emplazamiento, he colocado un pequeño establo para las monturas del Señor y los mensajeros. Siendo este el muro que domina el pueblo, posiblemente contase con un pasillo para realizar la guardia. Sin embargo, he decidido omitirlo para proporcionar al establo un tejado de pizarra. La torre de custodia circular junto a la puerta, la cúspide de la torre del homenaje y la parte superior del anexo de la torre del homenaje, deberían ser suficientes para las labores de guardia.

Anexo de la torre del homenaje

Si se accede al actual castillo desde el auditorio que se encuentra a las espaldas de sus ruinas, lo primero que encuentras es una “habitación pequeña” que cierra el acceso desde atrás a la torre. He supuesto que este área era dedicado a las cocinas, barracones y capilla de la fortaleza.

Aunque su altura actual no es mucha, he decidido darle algún metro más que los muros principales para construir en la parte de arriba una terraza con arcos desde la cual vigilar la zona noroeste del valle. El acceso a la terraza se realiza desde la torre del homenaje. También he proporcionado unas pequeñas ventanas para facilitar tanto las labores de defensa como el acceso de la luz.

Resultado

Y para terminar dejo con varias fotos de mi reconstrucción.

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